“¿Hasta qué punto el compromiso vale la pena? ¿Hasta qué punto la infidelidad es la compañera inseparable en el camino de las parejas de larga duración? ¿Hasta qué punto la fidelidad consiste en renunciar a todo lo demás? ¿Se puede ser infiel sólo por deseo? ¿Se puede ser infiel de pensamiento? ¿La pareja es libertad compartida o renuncia mortificada a lo que no sea el otro?
Yo creo en un valor para fundar una pareja que va más allá de lo que entendemos por fidelidad carnal y que está más allá de ese compromiso de no estar con nadie más: es la decisión de caminar junto a quien has elegido. Esa decisión y ese respeto se llama lealtad: respeto profundo al compromiso de caminar juntos. La lealtad es un amor en el que no posees al otro.”
Aitana Sánchez-Gijón. Entrevista a La Vanguardia (8/12/07)